Archive for category Historia del Arte
Las cerámicas de Manises
Posted by asm in Historia del Arte on October 2nd, 2009
Las cerámicas de Manises es en realidad un tipo de loza. En esta localidad de Manises, es donde radicó uno de los más importantes centros alfareros de la España medieval. Hay constancia de la existencia de ceramistas desde 1317, aunque las grandes manufacturas de la ciudad se remontan a la segunda mitad del siglo XIV. Su desarrollo se debe, sin duda, a la protección que prestaron a esta industria los señores feudales de Manises, la familia de los Boil, y a la política comercial del rey de Aragón Jaime II, encaminada a desbancar de los puertos del Mediterráneo la cerámica producida por los alfares hispanomusulmanes del reino de Granada.La más antigua loza de Manises tiene una decoración en tonos verdes y negruzcos. La loza dorada, o azul y dorada, que tanta fama proporcionó a la ciudad, no parece probable que fuese realizada antes del siglo XV. Las piezas de este tipo, de fecha anterior, y atribuidas hasta ahora a Manises, se cree actualmente que se trata de labores realizadas por los alfareros musulmanes de Málaga, pues se han hallado piezas idénticas en las excavaciones realizadas en la alcazaba de dicha ciudad. Las formas y la decoración medieval perduraron en Manises a lo largo de los siglos XV y XVI en piezas de extraordinaria calidad, las cuales fueron exportadas a toda la Europa occidental. En el siglo XVII, la producción de Manises experimento una considerable renovación, abundan en esta época las piezas enteramente doradas y otras con dibujos en un azul muy pálido. En el siglo XVIII se produjo un verdadero estancamiento en el desarrollo de la cerámica de Manises, limitándose los alfareros a imitar la loza de Alcora, una escuela de cerámica creada en la ciudad a fines del siglo XIX que procedió a la renovación de los alfares, que en la actualidad se dedican a la repetición de los modelos medievales.
¿Conoces qué es una esfinge?
Posted by asm in Historia del Arte, Mitología on September 18th, 2009
La esfinge, de origen egipcio, es un león echado sobre el vientre, con las patas delanteras extendidas y paralelas, o con menos frecuencia, sentado sobre los cuartos traseros. Su cabeza adopta los rasgos del rostro de un faraón y se cubre con una toca almidonada, atributo, al parecer, de carácter funerario. La esfinge puede tener también cabeza de animal -de camero o de halcón-, evocando así los diversos elementos que componen el panteón egipcio.
En la época clásica, el dromos o el camino de Dios, avenida que conduce al pilono de los templos, estaba bordeado por esfinges. También fueron numerosas las esfinges votivas, con la efigie de un soberano o una princesa, depositadas en los santuarios, incluso al otro lado las fronteras de Egipto (desde el Imperio medio en Biblos). Existen esfinges de dimensiones muy variables y de materiales diversos, desde granito a bronce damasquinado en oro. En el Imperio nuevo, tal vez por influencia asiática, apareció la esfinge alzada sobre las patas, cuyo rostro reproducía las facciones de las reinas de fines de la XVIII dinastía.
La esfinge más conocida, también la más antigua y la de mayor monumentalidad, es la de Gizeh, emplazada a la derecha de la rampa de acceso al templo Alto y a la pirámide de Kefren, de la IV dinastía. La curiosa forma del macizo rocoso en que esta tallada ya la convirtió en objeto de culto en época prehistórica; los artesanos del Imperio antiguo esculpieron en el la efigie del faraón, al tiempo que construían su recinto funerario. Representa la imagen de un dios difunto que vela en las tinieblas, a la espera de reaparecer en el horizonte con el sol naciente, como su nombre indica.
Para los griegos, la Esfinge por excelencia era el monstruo nacido de Tifón y de Equidna, quien era enviado por una divinidad para vengar en los tebanos el rapto de Crisipo por Layo, que había quedado hasta entonces sin castigo. La Esfinge, establecida en las inmediaciones de Tebas, detenía a quienes transitaban por el camino para proponerles enigmas, y devoraba a los que no acertaban a resolverlos. Un oráculo vaticinó a la Esfinge que perecería cuando alguien adivinara sus cuestiones; Edipo, que ya era famoso por su perspicacia, se enfrento con éxito la difícil prueba. El mito de Edipo y la Esfinge da fe de la popularidad del monstruo en la civilización griega.
La esfinge aparece en la escultura griega arcaica como símbolo de los naxios: esfinges de los museos de Delos, así como en representaciones de esfinges en los tímpanos de la tumba de Janto (museo británico) y del sarcófago licio de Sidón (Constantinopla, s.IV), y en las estelas y el arte funerario etrusco.
La escuela de Umbría
Posted by asm in Historia del Arte on September 18th, 2009
La denominación dada a la escuela pictórica, que surgió en el siglo XV con la llegada a Perugia de Fra Angélico, Doménico Veneziano y Benozzo Gozzoli. A ella pertenecieron F. Bonfigli, pintor de refinadas y luminosas composiciones, G. Boccati, B. Caporali, Fiorenzo di Lorenzo y también Niccolò da Foligno, que pintó cuadros piadosos, movidos y llenos de expresión.
En el ambiente umbro fue desenvolviéndose un marcado interés por la ambientación espacial de las escenas y por la profusión de colores claros, tendencia que inspira la primera manera del Perugino, el artista más importante de la escuela. Su discipulo Pinturicchio, umbro también, abandonaria esta concepción aérea y abierta de la composición para adoptar una manera adornada, fastuosa y fácil del arte. El acento levemente sentimental, la dulzura de los semblantes y la tranquilidad de las expresiones influyo en la renovación de los estilos de fines del siglo XV. La escuela llegó a su superior desarrollo con Rafael Buonarotti.
Arte Etrusco
Posted by asm in Historia del Arte on September 18th, 2009
Las raíces del arte etrusco se hallan en la cultura vilanoviana de estilo geométrico, que floreció a fines de la primera edad del hierro. En sus siete siglos de evolución, el arte etrusco experimentó influencias externas que configuraron sus diversas etapas. De 700 a c. 575 a. J.C., se desarrollo el periodo orientalizante, en el que cabe distinguir dos fases: una, hasta 625, dominada por aportaciones del Egeo (fenicias y chipriotas), de Egipto y Asia Menor; otra, desde esa fecha a 575, matizada por la influencia griega.
La primera pone de manifiesto el gusto por las joyas y los marfiles, de frecuente hallazgo en las tumbas lujosas, en la segunda se producen ya el nacimiento de la gran estatuaria, de la pintura mural y del realismo. Entre 575 y 475 se proyectan sobre el arte etrusco las formas jónicas y áticas, prestando una peculiar fisonomía a esta fase de arcaísmo. Tras ella se abre un periodo de aislamiento cultural que se prolonga hasta comienzos del s. IV, centuria en la que se desarrolló un frío clasicismo, poco acorde con el temperamento vital del pueblo etrusco. El siglo III asiste al resurgir de una obra sensual, pintoresquita, muy copiosa y de calidad irregular, cuya originalidad no queda anulada por su ascendencia helenística. A ello se suman la particularidad de las ciudades, en el cual cada lucumonia o comarca tuvo su especialidad: Chiusi, las urnas; Prenesta, las cistas, y la vigencia de complejos fenómenos de retroceso y de adelanto.
Los logros artísticos fueron apreciables en diversos campos. Las ciudades se organizaron según un proyecto urbanístico regular y tuvieron instalaciones hidráulicas y sanitarias (Marza- botto). Algunas, como Perugia y Volterra, conservan restos de murallas con puertas esculpidas. Los templos, descritos por Vitrubio, constaban de un podio elevado, al que se subía por la parte frontal, y sobre el cual se levantaban tres cellae precedidas de un pórtico. La techumbre, por lo general de madera y terracota, estaba ornamentada con antefijas y frisos (el grupo de caballos de Tarquinia, c. 300, formaba parte de un frontón; existen también algunos ejemplares escultóricos pintados).
En el aspecto técnico cabe destacar el empleo de la bóveda, que Etruria lego a Roma. La arquitectura doméstica se deduce de la disposición de las tumbas, hechas a imagen de las moradas de los vivos; constan de diversas cámaras, excavadas en la toba volcánica y cubiertas a menudo por un túmulo, en las que se reproducen los techos artesonados o de vigas, las puertas y las colurmnas de la domus. Las tumbas están decoradas con pinturas murales que narran animados episodios de la vida cotidiana, como juegos, banquetes, bailes y, en época los etruscos desde sus orígenes hasta su decadencia tardía, sombrías escenas del más allá. Estas van acompañadas por una atenuación del color, que trata de lograr efectos de claroscuro. Las pinturas más famosas son las de Chiusi y de Tarquinia.
Con el empleo de procedimientos geofísicos de prospección arqueológica se han realizado nuevos e importantes descubrimientos en las necrópolis (tumba de las Olimpiadas). La escultura exenta en piedra es menos abundante que la realizada en terracota o en bronce, enla que se destacan: Apolo de Veyes; Marte de Todi; sarcófago de los esposos de Tarquinia. Un poco antes del 500 se formó en Veyes y en Roma un taller de gran importancia, dirigido por el escultor Vulca. También cabe destacar algunos bajorrelieves de buen arte: estelas de Bolonia, urnas de Chiusi.
Los etruscos descollaron en las artes menores: orfebrería, como joyas afiligranadas o granuladas, vasos de metal, marfiles, bronces, estatuillas, espejos decorados con escenas mitológicas, mobiliario funerario, entalles de cerámica pintada, incisa o con ornamentación en relieve. Muchos de estos géneros copian productos griegos y siguen fielmente su evolución; otros son plenamente originales. El «bucchero nero», cerámica que imita los vasos de metal, alcanzó una gran difusión, lo cual proporciona datos de gran interés acerca del comercio etrusco.
El arte se fue elaborando a merced de las reiteradas aportaciones del helenismo, cuyos artistas y obras habían penetrado (ss. VIII y VII) en Etruria meridional a través de la Campania; en el s. VI y a comienzos del V, Caere y su puerto Pyrgi se convirtieron en el centro cultural más importante; al abrirse la vía marítima del Adriático, con la crisis tirrena del siglo V, Spina se convirtió en transmisora del influjo griego.
No debe considerarse el arte etrusco una simple derivación provincial del helenismo, dado que posee numerosos caracteres originales: realismo, interés por la captación de la vida -color, movimiento, ritmo, frecuencia del tema de la danza, agitación general del estilo-, preferencia por los temas cotidianos y el retrato, obsesión por los monstruos (quimera de Arezzo) y profundo sentimiento religioso.
Etruria dejó como legado a Roma la tendencia a la monumentalidad arquitectónica, así como el gusto por el retrato histórico. El arte etrusco, tal vez desigual, de indudable complejidad, variado y sorprendentemente actual por su intensidad expresiva, es uno de los componentes esenciales de la civilización occidental.
Pop Art
Posted by admin in Historia del Arte on August 13th, 2009

El Pop Art fue una corriente artística que surgió a mediados de los años 1950 en el Reino unido y en Estados Unidos, en el cual su fuente de inspiración eran temas basados en la estética de la cultura del consumismo de la época, reflejados en la publicidad y en los medios de comunicación: revistas, periódicos, cine y la televisión. Se trataba de un arte accesible al público, ya que buscaba imágenes de la vida cotidiana para construir nuevos objetos. En 1958 el crítico británico Laurence Alloway, utilizó por primera vez el término pop art (popular art) para definir esta manifestación plástica.
Uno de los principales representantes del arte pop es Andy Warhol, quien empleaba como técnica variaciones fotográficas de un mismo tema, siendo algunas de sus obras maestras: Maryilin Monroe, Elvis Presley, o 200 latas de sopa Campbell’s. Otro representante del arte pop es Roy Lichtenstein, quien se inspiraba en dibujos animados, la publicidad y la televisión para ilustrar sus conocidos cómics. En la actualidad sigue vigente la pasión por esta corriente artística.
